El Escritorio Ros@

El rincon donde plasmo lo que quiera, mis ideas nada profesionales todo con un toque de sarcastico humor social. Riase de todo y de todos! pero en especial riase de usted mismo.

miércoles, diciembre 05, 2007

Convención de los heridos de amor

[ Esto esta bellisimo, para todos nosotros aquellos que nunca han comprendido el misterio y la fuerza del amor, a aquellos que dañan a sus seres queridos y se dañan a si mismo, a ti!]

Disposiciones generales:

A – Considerando que el dicho de que “en el amor y en la guerra todo vale” es completamente verdadero;

B – Considerando que en lo relativo a la guerra contamos con la Convención de Ginebra, adoptada el 22 de agosto de 1864, que determina cómo debe tratarse a los heridos en el campo de batalla, mientras que hasta hoy no se ha promulgado ningún documento que regule la situación de los heridos de amor, muy superiores en número;

Se decreta que:

Art. 1 – todos los amantes, independientemente de cuál sea su sexo, quedan advertidos de que el amor, además de ser una bendición, también es algo extremadamente peligroso, imprevisible, que puede acarrear serios daños. Por lo tanto, quien tenga la intención de amar, debe ser consciente de que está exponiendo su cuerpo y su alma a heridas de muy diferentes tipos, sin poder culpar por ello a su pareja en ningún momento, puesto que ambos corren el mismo riesgo.

Art. 2 – Una vez alcanzado por una flecha del arco ciego de Cupido, debe solicitarse inmediatamente al arquero que dispare la misma flecha en la dirección opuesta, con el objeto de no sufrir la herida conocida como “amor no correspondido”. En el caso de que Cupido se niegue a hacerlo, la Convención que en estos momentos se promulga exige del herido que de manera inmediata se arranque la flecha del corazón y la tire a la basura. Para llevar esto a buen puerto, debe evitar llamadas telefónicas, mensajes de correo electrónico, envíos de flores (siempre rechazadas), o cualquier otra forma de seducción, pues semejantes medios, si bien pueden dar algún resultado positivo a corto plazo, no resisten el paso del tiempo. La Convención decreta asimismo que el herido debe buscar sin falta la compañía de otras personas, así como debe imponerse al pensamiento obsesivo que le dice “vale la pena luchar por esta persona”.


Art. 3 – En el caso de que la herida provenga de un tercero, es decir, que el ser amado se sienta atraído por alguien que no estaba a priori en el guión, queda expresamente prohibida la venganza. En este caso, se permite el uso de lágrimas hasta que los ojos se sequen, así como algunos puñetazos en la pared o en la almohada, o reuniones con amigos donde poder insultar a gusto al antiguo(a) compañero(a), incidiendo en su perfecta falta de gusto, pero sin llegar a difamar su honra. La Convención determina que también se aplique en este caso la regla del Art. 2 que mueve a buscar la compañía de otras amistades, sólo que evitando en la medida de lo posible los lugares que la otra persona frecuenta.


Art. 4 – En lesiones leves, clasificadas aquí como pequeñas traiciones, pasiones fulminantes que no duran mucho, o desinterés sexual pasajero, debe aplicarse con generosidad y rapidez el medicamento llamado Perdón. Una vez aplicada tal medicina, no se debe volver atrás bajo ninguna circunstancia, y el asunto debe ser definitivamente olvidado, no utilizándolo jamás como argumento en una discusión o en momento de odio.

Art. 5 – En todas las heridas definitivas, también conocidas como “rupturas”, el único medicamento que tiene algún efecto se llama Tiempo. De nada sirve buscar consuelo en cartomantes (que siempre prometen el regreso del amor perdido), leer libros románticos (que siempre acaban bien), engancharse a una telenovela o cosas por el estilo. Se debe sufrir con intensidad, evitando radicalmente las drogas, los calmantes o las oraciones a los santos. En cuanto al alcohol, sólo serán permitidos dos vasos de vino diarios.

Consideraciones finales: los heridos por el amor, al contrario de los heridos en conflictos armados, no son víctimas ni verdugos. Optaron por algo que forma parte de la vida, y deben asumir, por consiguiente, la agonía y el éxtasis de su elección.

Y los que jamás fueron heridos por el amor, nunca podrán decir: “he vivido”. Porque no vivieron.

miércoles, octubre 31, 2007

Carlos Sanchez, nos pasa a todos

domingo, octubre 07, 2007

GRACIAS!

Para los que siempre atentamente me siguen por aqui y los demas blogs (uepa blogs y el de poesia) pues aprovecho y comparto este pensamiento de hoy, ya que doy gracias a la vida por:

Por tener a toda mi familia cerca
Por tener a mi papa con nosotros ( y que nunca ha dejado su hogar por irse con otra)
Por tener una madre llena de principios y sonrisas ( y no una alcoholica)
Por tener al mejor novio del mundo ( loviu ñiñi)
Por tener a una sola mejor amiga mujer, a Oly! y sentir que somos unicas y jamaz repetidas
Por hacer lo que me gusta! y dejar que los demas hagan lo que les guste...
Por ganarme todo con mi propio esfuerzo, con mi propio dinero sin pedir o esperar que me den!
Por ser siempre yo y no importarme lo que la gente piense, diga o escriba....yo sonrio y vivo mi vida!
Por siempre manejarme como soy toda una mujer y eso significa ser una dama, femenina!
Por sentir compasion por la gente que siente lastima de si misma y no ha superado nada.

Y siento que todo eso es porque todo lo que uno hace, bueno o malo, llega a nosotros reforzado!

miércoles, septiembre 26, 2007

El canalla

El canalla

Aunque la palabra resulte un poco fuerte, todos hemos tenido un canalla en nuestras vidas (el diccionario lo define como “Persona despreciable y de malos procederes”). Se trata de la persona que más intenta destacar mientras somos adolescentes, cuando luchamos para cimentar nuestras identidades, nuestros sueños, nuestro lugar en el mundo. Entonces, nos asaltan las dudas sobre lo que debe hacerse, y de repente, ahí está el canalla: él es siempre el líder, el que se cree más atractivo, más inteligente, más capaz de enfrentar los desafíos del futuro.

Para mantenerse en esta posición, ataca nuestra autoestima: quiere hacernos creer que somos feos y sosos, que no tenemos futuro, y que todos deberíamos vernos reflejados en él y en su manera de liderar la pandilla del barrio (o del edificio, o de la urbanización). En el caso de los chicos, normalmente se impone por su fuerza bruta o por comportarse como un “listillo”, como si supiese más que el resto del mundo. En el caso de las chicas, es siempre la que parece atraer las miradas de todos los hombres, ser invitada a todas las fiestas, y estar siempre más elegante.

El canalla (tanto femenino como masculino) nos mira con cierto aire de superioridad, y procura dictar las normas del grupo. Sin duda, su conducta nos intimida, no sabemos qué hacer, y terminamos dejando que nos guíe durante algún tiempo. Aunque no lo sepamos, le estamos dando al canalla el poder que no tiene ni merece, y éste será el único momento de su vida en el que su luz llegará a brillar, efímera. Pero esto forma parte de nuestro aprendizaje, pues mediante este proceso desarrollamos nuestras defensas para el futuro.

Y crecemos. Poco a poco, cada uno va tomando sus caminos, el grupo de la adolescencia se disuelve, y el canalla desaparece, aunque sigamos conservando su imagen de belleza, sabiduría, liderazgo, elegancia, fuerza y superioridad.

Todos nosotros, durante este importante rito de pasaje que es la adolescencia, pusimos a prueba nuestros valores fundamentales... a excepción del canalla. Mientras sufríamos el desprecio, la inseguridad, o la fragilidad, él se mantenía al margen: a fin de cuentas, ¡era nuestro(a) líder! No tuvo que atravesar las difíciles y amargas horas que los demás vivimos ciertas noches en vela y tantos días de lluvia.

Cierto día, una vez adultos, se nos ocurre reencontrar a nuestros amigos de juventud. Organizamos una reunión, generalmente en un restaurante, adonde todos acuden con sus mujeres o maridos. Nada mejor que sentarse a una mesa con buenos platos y buen vino, y recordar un poco los años en los que se forjaron todo lo que somos hoy.

El canalla aparece, normalmente también casado(a). A todos nos interesa saber cómo le ha ido en la vida: aún existe cierta fascinación y deslumbramiento por esa actitud de plena confianza en sí mismo. ¿Adónde llegó ése a quien envidiábamos y admirábamos secretamente?

La primera sorpresa es que el canalla no llegó a ninguna parte. Mejor dicho, pudo dar un paso, o dos, con cierto éxito, pero inmediatamente la vida fue implacable con su arrogancia: el mundo de los adultos es bastante diferente de aquél en el que vivimos nuestra juventud.

Pero al canalla aún le resta un último refugio: su grupo de la adolescencia. Y como piensa que el mundo no giró durante este tiempo, quiere revivir sus momentos de gloria. Al principio de la cena, parece que volvemos al pasado, pero muy pronto comprendemos que él fue apenas un instrumento para que pudiéramos crecer. Después de algunos tragos de alcohol, vemos al canalla replegado, intentando probar una fuerza que ya no existe, pensando que aún creemos que sigue siendo el líder de todos nosotros.

Nosotros sonreímos, confraternizamos con todos, pagamos la cuenta, y salimos con la impresión de que el canalla tomó el camino equivocado. Pensamos: “Esta persona lo tenía todo para que le fuera bien en la vida, pero no lo consiguió”.

Todos nosotros hemos tenido un canalla en nuestras vidas. Menos mal.

lunes, septiembre 17, 2007

"El dulce sabor de una mujer exquisita"...Por Gabriel García Márquez

Una mujer exquisita no es aquella que más hombres tiene a sus pies, sino aquella que tiene uno solo que la hace realmente feliz.

Una mujer hermosa no es la más joven, ni la más flaca, ni la que tiene el cutis más terso o el cabello más llamativo, es aquella que con tan solo una sonrisa y un buen consejo puede alegrate la vida.

Una mujer valiosa no es aquella que tiene más títulos, ni más cargos académicos es aquella que sacrifica su sueño por hacer felices a los demás.

Una mujer exquisita no es la más ardiente, sino la que vibra al hacer al amor solamente con la persona que ama.

Una mujer interesante no es aquella que se siente halagada por ser admirada por su belleza y elegancia, es aquella mujer firme de carácter que puede decir NO.

'Y un hombre, un hombre exquisito es aquel que valora una mujer así'



PDT: Gracias a Maryanne por enviarme esto, ta muy chulito

viernes, septiembre 07, 2007

Arroba de Oro













A votar!!!

POR UEPA.COM


Registrate en http://arrobadeoro.com/2007/do/registro_voto.asp
y ya! vota!!!

lunes, agosto 20, 2007

Me das! pena

Sentir pena por alguien, sentir lastima...es el peor sentimiento que puede uno sentir por alguien...

Me da pena y lastima:
La gente cobarde
La gente mediocre
La gente que no supera y se queda siempre esperando lo que nunca sucedera (ay tu me da pena)
La gente traidora (a sus principios y a su familia)
La gente que quiere abarcarlo todo (y a otros que no le pertenecen)
La gente que se pinta con cara de santa (y son el diablo)
La gente que no hace nada y que cree que hace de todo
La gente que no sabe nada y que sabe todo
La gente que se compra cosas que no puede tener
La gente que vive de su apellido y se monta en una pelicula de realeza.
La gente que pide , exige...y NO DA NUNCA NADA
La gente que prefiere a un extraño...que a su hermano..primo...hijo...
La gente que se tira fotos sonriendo y que en realidad son un fiasco
La gente que se deja coger de pendeja de alguien pq esta enamorado
La gente que coge de pendeja a otro pq sabe que esta enamorado...
La gente pendeja que no saben que lo cogen de pendejo
La gente que ahora HACE CORO, sin saber lo que es ser korista
La gente que ahora esta saliendo, porque ahora esta sola con despecho
La gente que antes no tomaba y ahora vive dando asco de un jumo
La gente que todo lo critica, y no se mira lo "excelente que belleza"...(ironico claro)
La gente que no reconoce los errores
La gente que se queda en una
La gente que se estanca,
La gente que no cree en Nada Ni en Dios!
La gente que cree que le tocaran a la puerta a darle trabajo
La gente que hace cualquier cosa por el trabajo, que ruin!
La gente que huye de sus responsabilidades
La gente que Minimiza al otro para creerse su personaje


Si tu!!! me das mucha pena!

Sobre los celos

Cuando tenía once años, Anita fue a quejarse a su madre:

-No consigo hacer amigas. Como soy muy celosa, al final todas me dejan sola.

La madre estaba cuidando a unos pollitos recién nacidos. Anita cogió uno, que inmediatamente comenzó a luchar para libertarse. Cuanto más lo apretaba la niña en su mano, más se debatía el pollito.

La madre comentó:

-¿Por qué no pruebas a sostenerlo con suavidad?

Anita obedeció. Abrió las manos, y el pollito paró de debatirse. Empezó a acariciarlo muy suavemente, y el animalillo se arrellanó entre sus dedos.

-Los seres humanos también son así –dijo la madre. –Si lo que quieres es atraparlos sea como sea, se te escapan. Pero si eres dulce con ellos, se quedarán siempre junto a ti.